magia en Tepoztlán November 6, 2004
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Pues nos alejamos de la costa: 4 horas y media en la autopista y 400 pesos de peaje más tarde, llegamos al famoso Tepoztlán, el pueblo de Tali y Toni del que llevamos oyendo hablar los últimos 4 años.
Rodeado por un impresionante cerro, una cordillera llena de historia llamada el Tepozteco, no es un pueblito enano sino que tiene unos 30,000 habitantes y atrae a gentes de todas partes: artistas, escritores de todas las nacionalidades vienen a quedarse, mientras que cientos de turistas viajan hasta acá los domingos a ver el mercado y a que les fotografÃen su aura.
Y esque según Laura (madre de Tali y Toni), que lleva toda la vida en Tepoz, en su pueblo hay personas de 3 tipos: los que nacieron allÃ, los Tepoztecos, los que viven allÃ, los Tepoztizos, y los que están seducidos por la magia del lugar y se dedican a todo tipo de actividad de la nueva era, los Tepoztéricos. Yo con la antena siempre puesta, oà a un hombre en la calle decir que los Tepoztecos tienen fama de mala leche y cerrados, de ahà que aunque pases toda la vida en Tepoz no te consideren del lugar.
Aún asà es un pueblo super festivo, asà que hicimos bien en llegar para el puente del DÃa de los Muertos, el mercado estaba llenos de magnolias Africanas naranjas que aquà se llaman cempasúchil, y se colocan a la puerta de las casas, en las tumbas de los muertos y se ven casi en todas partes. Nos dieron una bienvenida espectacular en la bonita casa de Tali,
aromas de comidas riquÃsimas, una habitación cómoda y mucho amor. Estamos encantados. Aprendemos palabras en Nahuatl, la lengua que hablaron los aztecas (y varios otros pueblos precolombinos), pero cuesta quedarse con estas palabras llenas de consonantes: que si Quetzalcóatl, el Dios que aparentemente nació muy cerca de Tepoz y representaba la serpiente alada, o huitlacoche, el hongo del maÃz que sabe buenÃsimo en quesadillas, también me hago el lÃo entre los nombres de las grandes pirámides, Tenochtitlán y Teotihuacán. Pero a medida que las vamos visitando se van esclareciendo y distinguiéndose unos de otros.
Hemos ido de escursión al DF para visitar el gran Museo de ArqueologÃa y apiporrarnos de datos sobre los Mayas, Miztecas, Mexicas (=Aztecas), Zapotecos, Teotihuacanos y demás gentes del pasado. Vimos el famoso calendario azteca, que no era calendario sino parte de un friso de sacrificio, y la increÃble máscara en jade de Pakal, encontrada en Palenque.
Mucho party para el DÃa de los Muertos, y aquà los chamacos vacÃan una calabaza, le ponen una vela dentro y se van de casa en casa pidiendo “una limosna para mi calaverita” y la gente les da kilos de caramelos. 
ofrenda de Emilio Zapata, Tepoztlán
Vimos las ofrendas que la gente monta para los muertos y bebimos ponche de leche en una fiesta jaranera. Resulta que aquà se baile estilo zapateado también acompañado por unas miniguitarras llamadas jaranas y un cante peculiar de México. Bueno, la noche siguió, tuvimos reggae party e incluso algo de salsa para acabar la noche.
En el lugar salsero me pilló un Asturiano que me dijo con tono medioserio “Este pueblo tiene mucha magia!” Y es que es oficial, hasta Luis Eduardo Aute tiene una canción sobre ello.
Pero esta certeza sobre el lado especial que tiene este lugar llamado Tepoztlán no es nuevo, sino no habrÃa una pirámide presidiendo el valle. De hecho, hicimos peregrinación hasta la pirámide del Tepozteco:
una subida de kilómetro y medio que me costó bastante, por aquello de que me pesa el culo, y aún tengo los muslos flipando del esfuerzo…pero el premio está en la supervista del valle y subirse a unas piedras antiquÃsimas. Milagroso que ahà sigan, en pie, y prueba de esta energÃa que siente todo el mundo. Los amigos de Tali nos cuentan con nostalgia de cuando el pueblo no estaba ni empredrado y flipan un poco con el grado de comercialización al que ha llegado. Su atracción principal es precisamente esa belleza mÃstica.
JAJAja Tali dice que “Todo Tepoz es un spa”, y es verdá que hay carteles de yoga y masajes en todas las esquinas. Y te das cuenta de que alomejor la mala leche de los Tepoztecos “auténticos” radique en que precisamente quieran proteger este lugar sagrado. No sé …quizá sea una visión romántica porque he oÃdo chismes que aluden al pinche arte de tranzar a gente confiada o hipnotizada por esa magia por parte de los lugareños. DifÃcil saberlo, pero sà existe una contradicción en la comercialización de sitios de valor espiritual: vender entrada para pasar a un lugar donde la gente reza NO TieNe SeNTIDOoo…y amenazan con hacer eso precisamente en nuestra siguiente parada: wirikuta, en el desierto de San Luis PotosÃ.
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