» 2007 » December
jump to navigation

stop! December 15, 2007

Posted by laloka in : , , comments closed

Diseño de Anya Hindmarch

En España, cada ciudadano consume de media al año 238 bolsas de plástico: más de 97.000 toneladas, según Cicloplast, que agrupa a fabricantes y distribuidores de bolsas, de las que apenas se recicla el 10%. Lo que es peor, las bolsas de plástico no son biodegradables, se fotodegradan, lo que significa que se van rompiendo en pequeños pedacitos tóxicos que contaminan los suelos, la tierra que cultivamos y el agua. Encima entran en nuestra cadena alimentaria cuando la fauna marina los confunde con zooplankton o medusas.
Como vivimos en tiempos de abundancia todo, por pequeño que sea, se mete en bolsa cuando compras, cuando rechazo bolsas en el super me miran como si fuera de otro planeta (y quizá tengan razón). El caso es que en mi último paseo por California me ragalaron una chico bag (y no me pagan por hablar de ellos) que mola porque se reduce y lleva una mini bolsa cosida por dentro donde puedes llevar la grande, solucionando así el problema de cargar con una bolsa grande cuando no estás de compras.

una fabulosa chico bag

También me agencié unas bolsas de polipropileno en Trader Joes para regalar aquí, por si la idea de economizar el plástico se contagiaba.

Hay que reutilizar más, esto hay que ponerlo de moda y hacer que sea cool, porque sino, ni de coña. Menos mal que unos cuantos diseñadores tuvieron la misma idea y crearon unas cuantas propuestas chulas para los más fashionistas. Algunos de los diseñadores que participan en la iniciativa son Hermes, Stella McCartney y Consuelo Castiglioni. Por ejemplo, una bolsa del primero llamada “Silky Pop” cuesta 960 dólares, está fabricada en piel de becerro, bordada a mano en seda e igual que la chico bag puede reducirse al tamaño una billetera. Una bolsa de nylon de Castiglioni cuesta 843 dólares, y una de lona orgánica de Stella McCartney, 495 dólares.

Este tipo de productos tiende a ganar cada vez más espacio debido a la prohibición para usar bolsas de plástico en varias ciudades estadounidenses. Entre las ciudades más importantes de Estados Unidos, la primera en tomar esa medida fue San Francisco, y luego la siguieron otras como Boston y Berkeley. Los Angeles maneja la posibilidad de aplicar una medida similar en breve.

Más allá de los modelos de grandes diseñadores, hay otros mucho más económicos e ingeniosos, la “I’m Not a Plastic Bag” (”No soy una bolsa de plástico”) de la diseñadora británica Anya Hindmarch se vende por 15 dólares, con gran éxito en eBay.

Para más detalles sobre la ubicuidad del plástico, lee esto.

Eco Construcción I: Casa Sana December 4, 2007

Posted by laloka in : , comments closed

Interior casa sostenible

Pasamos la mayor parte de nuestras vidas dentro de edificios, y sin embargo sólo ahora hemos empezado a cuestionar el impacto de la construcción sobre el clima, nuestra comunidad, salud y vida. Es importante que todos empecemos a aprender cómo la construcción sostenible puede mejorar el bienestar de nuestras familias y de nuestro planeta.

Sin ser un hippy de una comunidad verde ultra alternativa también tiene sentido construir o renovar un edificio de manera sostenible. La construcción con balas de paja y los domos geodésicos son opciones perfectamente viables, sin embargo muchas bio construcciones efectivas tienen una apariencia bastante convencional. Existen métodos y materiales realmente innovadores que se pueden emplear a la hora de hacer una obra, mejorando notablemente nuestra calidad de vida y la del medio que nos rodea. En esta serie de artículos repasaremos las técnicas más importantes procurando que lo práctico y accesible a la mayoría sean nuestros criterios básicos. A base de reciclar e investigar podemos conseguir que la construcción sana nos salga más barata que la convencional.

domo geodesico construido con balas de paja

Es innegable que el sector de la construcción es uno de los menos respetuosos con el mediambiente, el acto de edificar tanto una urbanización entera como remodelar una pequeña casa genera un impacto ambiental con el consecuente deterioro ecológico y paisajístico del medio que nos rodea. Según los últimos datos que manejan los expertos, el sector edificación genera el 40% de las emisiones de CO2 (el dióxido de carbono del efecto invernadero culpable del cambio climático), consume el 60% de las materias primas, el 50% del agua y genera el 35% de residuos.

Encontrar maneras biocompatibles de deshacerse de los residuos generados durante la construcción tiene que ser prioridad a la hora de reducir la huella ecológica de nuestro proyecto. La remodelación total de una casa, por ejemplo, puede llegar a crear 13 toneladas de escombro, y cambiar una cocina completamente genera unos 300 kilos de basura por metro cuadrado.
La bioconstrucción persigue minimizar este impacto en la medida de lo posible, favoreciendo un desarrollo sostenible que no agote los recursos del planeta en detrimento de la calidad de vida de las generaciones futuras, sino que sea generador y regulador de los recursos empleados en conseguir un hábitat saludable consiguiendo así una salud global.
Tenemos la oportunidad de planear y construir edificios que respiren como nosotros, que se instalen en terrenos sanos y que cuando llegue el momento desaparezcan integrándose en el ciclo, como nosotros.

ventana hecha con botellas

Es importante diseñar un hogar que reduce el consumo energético y por lo tanto la producción de CO2. Sigue en importancia conservar agua, ya que según el Instituto Nacional de Estadística cada habitante consume 166 litros al día del preciado líquido. El real Decreto 47/2007 establece que a partir de ahora habrá una etiqueta de eficiencia energética que certifique el inmueble a la venta. Al igual que los electrodomésticos, la escala va del edificio más eficiente (clase A) al menos eficiente (clase G) que nos indica la cantidad de CO2 emitido debido al consumo de energía de de las instalaciones de iluminación, calefacción y agua caliente sanitaria.

La calidad del aire del interior de un edificio es un componente crucial de cualquier hogar sano. El uso de materiales constructivos biocompatibles en vez de los convencionales crea muros transpirables donde no aparecen hongos, humedades ni bacterias, tampoco tienen problemas estructurales a largo plazo por su mayor durabilidad. Encima son térmicamente eficientes, por lo que ahorraremos en el consumo energético del hogar. Es sorprendente el número de productos químicos de los que estamos rodeados dentro de nuestras casas, desde el cemento portland cuya base calcárea suele llevar aditivos tóxicos o el aislamiento de las mismas, hasta las pinturas en la pared o los barnices en la madera. Al cerrar campos electromagnéticos nuestros hogares dejan de respirar atrapando muchos de estos químicos que crean patologías como el dolor de cabeza, ansiedad, depresión, fatiga, hiperactividad, etc.

Tras presentar el concepto de una casa sana, nuestro próximo artículo profundizará en estos temas, os traeremos sugerencias e ideas para crear un hogar libre de toxinas que además de ser seguro para tu familia reduzca su impacto mediambiental mientras disfrutáis de las comodidades de la vida moderna.

(Publicado en La Chispa)